Su día comienza con la recogida por la mañana en su hotel de Cusco, pero en lugar de dirigirse a las ruinas, se sumergirá directamente en la experiencia más auténtica de la ciudad: el animado mercado de San Pedro.
Aquí es donde Cusco cobra vida de verdad. Mientras recorre sus coloridos pasillos, se verá rodeado de una explosión de aromas, texturas y sabores, desde panes recién horneados y quesos locales hasta frutas exóticas y especias tradicionales. Es una experiencia sensorial que le conecta al instante con la cultura local.
Guiado por un chef profesional, explorará el mercado como un auténtico conocedor. Aprenda a elegir los mejores ingredientes, desde el ají amarillo perfecto hasta la increíble diversidad de papas andinas. Descubra productos únicos como el aguaymanto y las setas locales, e incluso intente interactuar con los vendedores, tal y como lo haría un local.
Con los ingredientes en la mano, la experiencia continúa en una cocina privada, donde comienza la verdadera magia. Esta es su oportunidad de participar en una clase de cocina práctica, aprendiendo paso a paso cómo preparar platos emblemáticos del Perú. Es interactiva, divertida y personal: el tipo de experiencia que convierte una comida en un recuerdo.
Por último, se sentará a disfrutar de los platos que ha creado: un momento gratificante en el que el sabor, la cultura y la experiencia se unen. Más que una simple comida, es una auténtica muestra del sabor de Perú y una forma inolvidable de conectar con la riqueza de su patrimonio culinario.



